Agricultura inteligente en invernaderos
Según el último informe Future Trends Forum de Fundación Innovación Bankinter denominado “Agricultura inteligente: el desafío de la alimentación sostenible” son diferentes los desafíos, desde la menor disponibilidad de mano de obra, hasta el suelo cada vez más urbanizado, y el mayor requerimiento de alimentos para una población mundial que se acerca a los 10 mil millones.
Además, el cambio climático hace que los recursos naturales sean cada vez más escasos y valiosos. Una respuesta podría venir de la tecnología, con herramientas como los llamados invernaderos inteligentes capaces de mejorar los rendimientos, reducir los desperdicios y asegurar también una importante reducción de los gases de efecto invernadero asociados a la producción agroalimentaria.
La clave es el big data y la capacidad de recopilar mucha información a través de sensores dispersos dentro del invernadero para luego analizarla mediante algoritmos de inteligencia artificial (IA). De esta manera, quienes gestionan un invernadero inteligente podrán ver transferidos en tiempo real y a través de una cómoda interfaz informática todos los parámetros necesarios para la optimización de los cultivos: desde el nivel de luminosidad, hasta el riego, pasando por la calidad de los terrenos, la necesidad de fertilizantes y el diagnóstico precoz de posibles enfermedades.
Los resultados alentadores ofrecidos por los numerosos proyectos activos en todo el mundo han alimentado un negocio en gran crecimiento. De hecho, el mercado global de los invernaderos inteligentes equivalía a 1.900 millones de dólares en 2023 y se espera que alcance los 3.600 millones para el año 2030.
A diferencia de muchos otros ámbitos tecnológicos, Europa desempeña un papel protagonista, en particular, algunas de las soluciones más prometedoras han sido desarrolladas por países como Italia, España y los Países Bajos, donde la horticultura en invernadero se practica a gran escala.